"- Mirarse las manos trae digustos - dice Lämmchen. - Pero yo no las miro - dice él - Yo las beso. Yo beso tus manos Lämmchen."
Hans Fallada, ¿Y ahora qué, pobre hombre?
martes, 1 de diciembre de 2009
Cada hombre lleva en sí una habitación. Es un hecho que nos confirma nuestro propio oido. Cuando se camina rápido y se escucha, en especial de noche cuando todo en torno nuestro es silencio, se oyen, por ejemplo, las sacudidas de un espejo de pared mal colgado.
Kafka, Consideraciones acerca del pecado, del dolor, la esperanza y el camino verdadero
sábado, 21 de noviembre de 2009
GRANDÍSIMOS DISCOS (2)
Desaparece. Se pierde. La calle se pierde en la calle, un taxi se pierde en un taxi, se pierde.
Arthur Cravan
En la azulada noche alta, el niño que miraba a las estrellas ve surgir un cohete repentino, y su corazón se inunda de alegría inocente y pura. José Bergamín, El cohete y la estrella.
En el pequeño bar del cine de barrio, mientras apuro mi whisky y oigo las cantinelas de los anuncios, en espera del comienzo de la película, agradezco a las cosas humildes su compañía convencional. Gracias a las chocolatinas, por ejemplo, por estar envueltas en papeles colorados, con retratos de vacas y avellanas; gracias a las patatas fritas, discretas y familiares, siempre infantiles en su bolsa de celofán, y gracias a la mínima y tópica artesanía de la taza de café. ¿Quien sabe qué padecito de papel de plata, qué cacharrito de loza barata me está salvando hoy de la deseperación? Porque las cosas nunca desertan: estar solo, como hoy, como siempre, es estar solo de ti.
Fernando Savater, Alone en Sobrevivir.
Volabas por los aires y caías en el agua como un pequeño y bello objeto delicado. Y saber que después te tendría en mis brazos me llenaba de una infinita felicidad; mi tierno sol amarillo. No podía acabar de creerme -y en esa zozobra mi sentimiento se acrecentaba- que tú me quisieses justo a mí, tú, tan importante, tan grande; yo, uno entre mil millones de millones azules. Después te pediría un beso... y me lo darías.
Jean Louis Blanc, Lulu Skala.
Continuamente nos corregimos y nos corregimos a nosotros mismos con la mayor desconsideración, porque a cada instante nos damos cuenta de que todo (lo escrito, pensado, hecho) lo hemos hecho mal, de que hemos actuado mal, de cómo hemos actuado mal, de que, hasta ese momento, todo es una falsificación, y por eso corregimos esa falsificación y la corrección de esa falsificación y la corrección de esa falsificación la corregimos otra vez, y corregimos el resultado de la corrección de esa corrección, y así sucesivamente, así Roithamer. Pero la verdadera corrección la aplazamos, cuando otros, sin más, la hicieron de la noche a la mañana.
Thomas Bernhard, Corrección.
jueves, 12 de noviembre de 2009
A menudo jóvenes extranjeros le escriben a los poetas excusándose por leerlos tan mal, por conocer tan mal nuestra lengua. Soy yo el que me excuso por escribir una lengua en lugar de trazar simples signos capaces de provocar amor.
Jean Cocteau, Opio.
No hay nada que, permaneciendo tan incondicio- nalmente en su lugar, parezca sobrepasarlo tanto como lo hace el ojo: penetra, se retira, pone cerco a un espacio, vaga de un lugar a otro, se extiende como tras el objeto anhelado y lo arrastra en sí.
Georg Simmel
Una extraña paradoja: al actuar , la gente sólo piensa en su interés privado más mezquino, pero al mismo tiempo su comportamiento está, más que nunca, condicionado por los instintos de masa. Y, más que nunca, estos vagan a la deriva, ajenos a la vida.
Walter Benjamin, Dirección única.
"Dedicado a Chantal de Legume esté donde esté y sea quien sea".
Dedicatoria del libro de Lawrence Durrell Una sonrisa en el ojo de la mente.
viernes, 16 de octubre de 2009
Pero también te aparto del camino por el que los mortales que nada saben deambulan bicéfalos, ya que la incapacidad que anida en sus propios pechos guía sus mentes vacilantes. Son arrastrados como sordos y ciegos, estupefactos, gentes sin juicio, que creen que ser y no ser son lo mismo y no lo mismo en un caminar en pos de todo que es un andar y un desandar continuo.
Parménides.
No es necesario que salgas de casa. Quédate en tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera solamente. Ni siquiera esperes, quédate completamente solo y en silencio. El mundo llegará a ti para hacerse desenmascarar, no puede dejar de hacerlo, se postrará estático a tus pies
Kafka, Consideraciones acerca del pecado, del dolor, la esperanza y el camino verdadero.
Maravilla. Una de las más emocionantes escenas del cine (de la película En construcción). Sencillamente impagable. Chapeau!
viernes, 18 de septiembre de 2009
La tarea de la filosofía: sorprender a la realidad en su surgimiento originario y aprehenderla del mismo modo que yo me aprehendo en mi obrar interno mediante la autoreflexión.
Karl Jaspers, Filosofía de la existencia.
¿Por qué las piedras preciosas son preciosas? Yo creo que son preciosas porque son los objetos del mundo exterior que más se parecen a las cosas que la gente percibe en las visiones. Aldous Huxley, La situación humana.
jueves, 17 de septiembre de 2009
GRANDÍSIMOS DISCOS (1)
En fin de compte, tout s'arrange, sauf la difficulté d'être, qui ne s'arrange pas. (En definitiva, todo se arregla, salvo la dificultad de ser, que no se arregla).
Jean Cocteau, La difficulté d'être.
viernes, 17 de julio de 2009
... comprendí que había que optar entre pensar o escribir. El que lo piensa todo primero no escribe nada (…) El hombre que escribe se realiza incluso físicamente (se escribe con todo el cuerpo), mientras que el hombre que piensa o cree pensar, no hace sino tejer para sí mismo una trampa para su elefante interior.
Francisco Umbral, Trilogía de Madrid.
jueves, 16 de julio de 2009
Lo más importante en los hombres son ojos y pies. Hay que saber ver el mundo y entrar en él.